Hemos llegado al ecuador de la jornada y, tras los múltiples fallos en la conexión a internet, después de la desesperación de no poder subir las entradas al blog y las fotografías… ha llegado la hora de comer. La comida ha estado muy bien y, aunque ha habido titubeos a la hora de tomar los cubiertos, enseguida nos hemos lanzado a devorar los diversos manjares. Del café no hemos disfrutado mucho: algunos lo bebían de forma mecánica, sin saborearlo, mientras trabajaban en el blog, y otros nos lo hemos tomado de un trago (a pesar de que estaba casi hirviendo) y hemos ido a toda prisa a escuchar la siguiente ponencia.
¿Será que nos estamos volviendo verdaderos periodistas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario